sábado, 3 de mayo de 2014

BoSToN MaRaTHoN, uNa eXPeRieNCia iNoLViDaBLe.......

Aupa Amigos. Pués ya de vuelta de la aventura de Boston, me dispongo a intentar plasmar, lo que fue, sin lugar a dudas y a pesar de ese resultado final de 2:56:50, una experiencia que planeará sobre mi memoria a lo largo del tiempo.

Llegaba a Boston, con la confianza que te da el saber que tu estado de forma es el mejor que nunca has tenido, pero con la duda de como afectarían los días de ""turisteo"" previos a la carrera.
El 16 de Abril, cogimos el vuelo con destino Boston. Compartimos vuelo con el bueno de Tomás, además de unos conocidos suyos que también iban a correr a Boston. Llegada a Boston, recogida de maletas, coche de alquiler y directos al Hotel, donde aún llegamos a tiempo de ver los últimos minutos de la final de la copa del rey... después tiempo justo para descansar un poco, y después de despertar a los niños, cosa nada fácil, ya que con el cambio horario eran la 1:00, al TD Garden, a ver a los Celtics¡¡¡¡¡¡ eso sí después de unas cervezas y Pizza en Causeway ¡¡¡¡




No pudimos aguantar al final del partido, el pequeño Guille, después del tercer cuarto se caía de sueño, para el eran las 4 A.M. horas españolas y las 10 P.M USA. Así que al hotel a descansar. Teníamos reservado el The Boxer, más que nada por su proximidad al TD garden, apenas 5 min andando.

La noche corta, con eso del Jet Lag, cuando no era uno era el otro así que como de costumbre a las 7 A.M cuando habría el desayuno, allí estábamos los Fdez Perez, los primeros para desayunar.
El Jueves carretera y manta hacía el sur, a visitar la zona de Cape Cod, donde nos esperaba el Viernes nuestra excursión para ver ballenas. El pequeño Guille nos dá un pequeño susto, ya que por la noche se pone con 39 de fiebre, pero afortunadamente el Dalsil y el apiretal hacen su trabajo y durante el día apenas tuvo ya fiebre.
La excursión no defraudó, ya que pudimos verlas casi sin salir de la bahía¡¡¡¡ como os podéis imaginar hizo las delicias de los más peques¡¡¡





Tras un par de días por la zona, tocaba volver para Boston, eso sí con una parada en un outlet para realizar unas compritas. Al final nos llevó toda la mañana, casi 4 horas de shopping¡¡ pero mereció la pena, hay que dar gusto también a la jefa de la casa. Aunque creo recordar que al final el que mas compró fuí yo, jajajajaja

El Sábado por la tarde, ya llegaban el resto de amiguetes que tomarían parte en la Maratón de Boston, Cheve, Javi y Antonio. Con ellos quedamos en la feria del corredor, para recoger el dorsal. Una organización, como pocas he visto yo. Eso, o escogimos la mejor hora para ir, o estos se lo montan muy bien¡¡¡
Ni un segundo de espera para la recogida del dorsal.





Después paseo por la recta de meta en Bolyston Street, pasando por los lugares donde el año pasado hicieron explosión las bombas.


El paseo finalmente nos condujo hasta el archiconocido bar de Cheers, otra de las visitas obligadas del viaje.




Después de cenar en Cheer´s taxi y al hotel que estábamos todos muy cansados, sobre todo los niños¡¡¡

El Domingo día pre-maratón. La idea es hacer un poco de turismo por la universidad de Harvard, y después ir hacia Boston´s Harbour, comer algo por la zona, y después ir a descansar un poco al Hotel, mientras Marta se acerca con los niños al aCuaRio.




Comida de hidratos en Quincy Market, lo que viene a ser el homólgo del Mercado de San Miguel en Madrid.



Consigo dormir una horita de siesta, lo cual me viene de maravilla para reponer un poco las fuerzas de cara al día siguiente. Después un paseito en busca de algún restaurante italiano para cargar de hidratos. Como os podéis imaginar, la cosa resulta imposible, sin reserva no hay manera. Así que al final, nos metemos en un restaurante y cambio mi habitual ingesta de hidratos, por un pollo a la barbacoa con arroz. La próxima vez que salga fuera para correr, habrá que reservar si quiero cenar pasta¡¡¡¡¡

La noche transcurre como tantas otras. Entre preparativos de ropa y demás, no logro irme a la cama antes de las 11 P.M. Antes de que suene el despertador a las 5:00 ya estoy en pie.

La verdad es que pensé que llegaba más descansado a la cita. Aunque desde el Miércoles que llegamos a USA, no habíamos parado en todo el día, no llegaba con la sensación de cansancio que te acompaña cuando andas de turismo por el extranjero.
Aún así, intento ser precabido, y aunque todo el mundo habla de Boston como una carrera súper rápida, y que tira para abajo en la primera parte de la carrera, la idea sigue siendo la misma e intentar clavar más o menos los tiempos de paso de Berlin 2013. La media entre 1:19 y 1:20.

La mañana de la carrera, había quedado con el trío de brother's. Al final la mañana de la carrera les mando un Whatasapp con cambio de planes en el sitio de la quedada, lo que nos conduce a no encontrarnos en la zona donde los runner´s hemos de coger el bus que nos conducirá Hopkinton.



Ya en el paseo desde el Hotel al Common, se puede respirar el ambiente, y darte cuenta de como vive la gente de la ciudad este maratón. Puestecillos ambulantes montadas por los lugareños, donde te ofrecen plátanos y agua de manera totalmente gratuita.

Al final decido montar en el bus al no encontrar a mis amiguetes, y hago el viaje junto aun inglés, con el que apenas intercambio un par depalabras, no le veo con muchas ganas de hablar.
El destino ha querido que haga el trayecto solo, y ya que la cosa ha salido así, me permite saborear este trayecto de poco menos de una hora.




Una vez en Hopkinton, hago mi primera visita a Roca, intento buscar a mis amigos, y en vista de que es imposible encontrarlos entre tanta gente, me muevo hacia la zona de sol pensando en que seguramente estén por allí. Como no los encuentro, busco un hueco al solecito para no quedarme frio.
A los 5 minutos y aunque parezca mentira, allí aparecen Cheve, Javi y Antonio.


De las medidas de seguridad, os podéis hacer una idea, aunque nos llamó la atención unos francotiradores apostados sobre uno de los tejados. Bromeamos con Cheve, ya que este está impaciente por encenderse un cigarrillo, y le comentamos que es blanco fácil para los Hombres de Harrinson y que no llegaría ni a encenderse el pitillo¡¡¡


A eso de las 9:00 A.M, empiezan a llamar a los de la oleada 1, en concreto a los corrales hasta el 3. Necesito pasar de nuevo al baño. Pero ahora eso si que  es misión imposible. Creo que a estas horas ya todo el mundo se encuentra en Hopkinton, y las colas son larguísimas, creo que puede ser el único pero a una organización que ralló la perfección.

Los cuatro nos dirigimos hacia la primera zona de control. Aquí me despido de los brother's. Le deseo suerte: a Javi en su reto de bajar de las 3 horas, a Cheve no hace falta decirle nada (se merienda un maratón casi todas las semanas) y me fundo en un abrazo con Antonio. No hace falta decir mucho, a veces con un simple gesto decimos mucho más de lo que creemos. Le deseo que disfrute de los 10 Km que va a hacer....

Ahora ya estoy solo, y me dispongo a hacer ese paseillo de apenas 1 Km hacia la zona de salida. Durante esa breve caminata, ya me doy cuenta de lo tremendamente afortunado que soy con el mero hecho de poder tomar la salida en la Maratón más antigua del mundo.

Es totalmente distinto a todo lo que había vivido anteriormente. No te da la impresión de estar a punto de correr un Major. Salvando las distancias, me recuerda mucho a la Behobia pero a lo americano¡¡¡¡
Antes dije paseillo, y digo bien, porque recuerda a ese paseillo que realizan los toreros antes de entrar en la plaza. La gente está en sus casas gritando a todo el mundo: Good luck runner's¡¡¡¡¡ Go runner´s Go¡¡¡

El soleado día, ayuda a disfrutar más si cabe de este paseito, a todo el mundo le llama especialmente la atención un grupo de jóvenes que ofrecen cigarrillos, donuts, cerveza


Me acuerdo de Cheve, y me digo este se echa un cigarrillo con estos. Luego me dijo que no, que es que eran mentolados¡¡¡¡

Desde el primer momento te das cuenta de que La MaRaTóN De BoSon es una fiesta, y que así lo viven los habitantes de todas y cada una de las localidades por las que pasa la carrera. Además si el día acompaña, os podéis imaginar, las barbacoas a ambos lados de la carretera son continuas....

Después de parar de nuevo a visitar a Roca, ahora ya sin aglomeraciones, me dirijo hacia mi corral. Soy de los últimos en llegar, no me preocupa. Me gusta salir un poco atrás para no verme envuelto en ritmos rápidos desde el minuto 1.

El sol empieza a calentar ya, y me deshago de la ropa que llevaba para tirar, entre ellos unos leggins de mi mujer que tuve que tomar prestados, ya que se me olvidó llevar un pantalón de chandal viejo.

Después de una breve espera. Llega el turno de presentaciones de los élite, helicópteros que sobrevuelan la zona de salida y tras ello hora para el himno. Ya sabemos lo que para los americanos significa su himno y su bandera..... Momento que fue captado por un reportero, y que apareció en ABC a doble página, gracias Javi por avisar, ya tengo esa instantánea para la posteridad¡¡¡

Se da la salida, y a correr¡¡¡¡ La idea intentar ir a ritmos entre 3:50 y 3:55 los primeros Km, pero el fuerte desnivel hace que los ritmos sean un poco más alegres.


Es complicado regular los ritmos, sobre todo entre los Km 4 y 6 ya que la carretera baja bastante. El gentío que se agolpa a los lados de la carretera es considerable, no recuerdo un hueco vacío durante la primera media maratón¡¡¡¡
Los niños ofrecen sus palmas para que las choques, y no dudo ni un momento en chocar cada una de las manos que me ofrecen, estamos en Boston¡¡¡ Aún así, consulto el Garmin constantemente, no quiero que se me vayan los ritmos, y al igual que hice en Berlín, quiero ir clavando los parciales de 5 Km en torno a 19 minutos.


El día ha amanecido soleado, y va a apretar de lo lindo. Hay puestos de bebida isotónica y agua casi cada milla, y en previsión de que hará calor, no dejo escapar ninguno de los puestos para beber un par de sorbos ya bien sea de Gatorade o agua.
El primer 5000 cae en 18:59, vamos sobre lo programado. No ando del todo suelto, pero pienso que es normal, ya me ha pasado en otras ocasiones. Del 5 al 10, comienza una zona de toboganes, donde se hace dificil ajustar el ritmo. Sigo bebiendo en todos los puestos, y empapándome del ambientazo que rodea a esta carrera¡¡¡
Para que os hagáis una idea, el día de la Maratón es un día festivo para todo el mundo. La imagen más repetida es sillas con posa vasos en primera fila, niños chocando manos, y en segunda línea, barbacoas, y día de campo para familias que se disponen a pasar un día dejándose las gargantas animando desde el primero al último runner. Cualquier sitio es válido para animar, y para muestra un botón. Os dejo esta foto que tomó Antonio antes de retirarse de la carrera.


Sobre el 10, la carrera llega a Framingham, sitio donde Antonio tiene decidido parar para coger un tren para volver a Boston. Intento ver donde queda la estación, donde Antonio echará el freno. Muchos carteles de Framingham, pero ni rastro de la estación. Paso el 10 en 37:55.
Sigo sin ir fino pero pienso que es cuestión de tiempo el que las buenas sensaciones vengan a visitarme.



La carrera sigue sin dar tregua, y mi sensación es de que estamos en un continúo sube y baja, aún así los ritmos van saliendo y pasamos el 15 en 57:01.


Sigo sin correr suelto, y empiezo a preocuparme, a estas altura de la carrera ya debería de correr con soltura a estos ritmos. Las piernas siguen estando pesadas, la cabeza empieza a dar vueltas y a intentar encontrar una respuesta.
Lo primero que me viene a la cabeza, es que quizás esté bebiendo demasiada isotónica. Recuerdo que una vez leí, que es normal encontrarse pesado de piernas los días antes de la carrera e incluso los primeros Km de una maratón debido a la alta ingesta de Hidratos que realizamos los días previos de la carrera. La verdad es que esta vez quizás sea de las que menos hidratos he tomado, pero bueno.....

De momento, entre los Km 15 y 20, dejo de beber en todos los puestos y apenas lo hago en un par de ellos. Las sensaciones siguen sin ser buenas, empiezo a ver que el ritmo cae por encima de los 3:50. De momento no me preocupa en exceso, me da la sensación de que estamos subiendo más que bajando y me digo que cuando comience la bajada los ritmos volverán.

Allá por el 17. recuerdo que paso al lado del famoso tri atleta  que corre con su hijo en silla de ruedas. Se me pasa por la cabeza, ayudarle a subir la cuesta donde nos encontramos, pero ante la duda de como se lo tomará, prefiero animarles y seguir mi camino.

Me llama tremendamente la atención, como en cada camino que cruza la carrera se encuentra un miembro de seguridad con la mirada al frente y sin pestañear, como los que se sientan en el fútbol mirando a la grada y de espaladas al partido.

El 20 ya lo paso en 57:20, y aunque intento animarme, y pensar que era la mayoría subida, las piernas no dan señales de ir a mejor.
Durante esta parte de la carrera, he hecho grupeto con un par de franceses uno de ellos de avanza edad, que llevan paso firme, se que son la rueda a seguir, aguanto con ellos.


Para este momento ya sé que hoy no bajaré de 2:40, la verdad es que el discurrir de la carrera, me ha hecho ir asumiendo poco a poco el hecho de que no podré con el 2:40, así que sobre la marcha me digo que no pasa nada, que ya estar aquí es una suerte, así que nada.
Eso sí, antes de tirar la toalla, me doy el último homenaje, y donde mejor que al paso de Wellesley College. Si, donde los besos¡¡¡¡¡
El Screaming tunnel, no defrauda a nadie¡¡¡¡ Casi un Km de colegialas chillando hasta dejarse la garganta, y todo por conseguir un beso¡¡¡¡ Disfruto ese Km como pocos he hecho, y no porque parará....
Fue un km, donde no dejé de chocar mi mano con todas esas chicas, creo que fue el único Km donde las piernas fueron sueltas¡¡¡¡¡

Paso la media maratón en 1:20:33. Estamos todavía en tiempo pero yo ya se que es un espejismo.


La verdad es que no había chequeado el perfil del recorrido, los días entes de la carrera, si que había oído que la primera parte era favorable y que del 25 al 35 más o menos venía la parte dura. Así que, si la parte ""más favorable"" me había costado, ya veríamos como salía adelante en estos Km.

Mi ritmo cae bastante. Me digo que ahora vamos a intentar disfrutar de la carrera y que el tiempo final ya me da igual, no bajando de 2:40, sinceramente me da igual acabar en 2:45 que 2:50.

A estas alturas de la carrera, pienso en que, este es el momento en el que un profesional, hubiera abandonado y hubiera intentado su objetivo en un par de semanas,  pero Señores esto es Boston y yo un popular, tocará sufrir pero hemos venido a cumplir un sueño¡¡¡

Todavía no he tomado ningún gel, siempre lo suelo hacer pasada la media, aguanto un poco más. Vamos subiendo y no me gusta comer en subidas. Mis ritmos han caído hasta los  3:57 por Km

Pienso que a estos ritmos, no voy a ir tan justo, pero nada, está claro que hoy no es el día, incluso bajando el ritmo no me encuentro a gusto.
A estas alturas, ya solo deseo que llegue el 27. Es donde Marta me espera con los niños. Se que estará preocupada, porque aunque siempre le doy una ventana de tiempos entre lo más optimista y los mas pesimistas, hasta ahora siempre cumplía religiosamente con lo que le decía, y hoy no llegaré ni dentro de lo más pesimista.
Aprovecho a tomar el gel en la primera bajada que encuentro. Ni el gel me hace venirme arriba, tan solo un pronunciada bajada me hace recuperar un irreal 3:49...


Marta y los chicos se encuentran al final de una larga cuesta. Ya los diviso a lo lejos, con nuerstra bandera de España, aún tengo fuerzas depara soltar el AupaNacho¡¡¡¡ Llego hasta ellos, beso a mi mujer y la doy las gracias por dejarme cumplir este sueño de correr la Maratón más antigua del mundo. Les doy las gracias a los chicos también por animarme.
Es mi mujer la que me tiene que echarme de allí casi a empujones, vamos Nacho, vamos¡¡¡¡¡
La digo que estoy tocado de piernas, pero que no se preocupe que estoy bien....

Ya no volveré a verlos hasta la recta de llegada. Boston no es una carrera fácil de seguir para los espectadores, apenas puedes verlo en un punto.

La gente empieza a pasarme, intento concentrarme en lo mio, en coger un ritmo que me permita ir a gusto y disfrutar de lo que queda de carrera, pero no es el día...

Hace ya tiempo que no miro ni los ritmos, ¿para qué?


Boston, no me pareció una maratón fácil, un constante sube y baja. Quizás a ello contribuyó que no logré encontrar mis ritmos en ningún momento. Pero por si faltaba algo todavía quedaba lo peor¡¡¡¡
Después de subir un par de cuestas largas y pronunciadas, llegaba la rompercorazones, uffff

Solo pensaba en coronar, y que quizás en la bajada recuperase un poco las sensaciones, iluso¡¡¡
Recuerdo entre muchas otras cosas, que ya bajando de la rompecorazones, leí un cartel con algo así que decía Heartbreaker´s will not faint you¡¡¡
Un escalofrío recorrió mi cuerpo, ¿¿no me digas que todavía no hemos subido la rompecorazones?????
Entonces que era eso de ahí atrás?????

Para mi tranquilidad, Heartbreaker era lo que habíamos dejado atrás y ya en teoría habíamos acabado con las subidas, aunque la mayoría ya era en bajada, continuamente te encontrabas con repechos. Hasta el último Km se encuentra en la bajada de un túnel¡¡¡¡¡

Hace ya tiempo que solo pienso en llegar, y en la semana que nos queda de vacaciones por EEUU y Canada. Miro de vez en cuando hacia atráscon la esperanza de que Javi que iba a por las 3 horas me diera caza. Lo que no sabía es que el andaba igual que yo. Bueno peor, por que el andaba con la rodilla tocada.

En los últimos Km el gentío es impresionante, aunque no llega a los niveles de New York, el ambientazo es increíble. Mis ritmos han decaído de manera estrepitosa, son ritmos de regenerativos, y madre lo que cuesta¡¡¡

Durante toda la carrera, me he acordado mucho de mi tio Agustín fallecido hace poco. Quería dedicarle una buena carrera, pero no ha podido ser, lo he intentado, pero hoy no era el día. El lucho contra el cancer hasta el último día, y yo lo haré hasta el último Km.
Se me pasa por la cabeza en muchas ocasiones el parar a andar en algún avituallamiento, intentar recuperar, pero me mantengo corriendo, no quiero parar a andar, tampoco quiero tomarme el otro gel que llevo, quizás debí hacerlo, aunque en carrera no tuve la sensación de ir vacío, una vez que llegué si que noté que estaba vacío.....

Enfilo la última recta con la ilusión de ver a Marta, Mario y Guille, miro a  ambos lados pero no logro verlos (las medidas de seguridad fueron tan grandes que les llevó más de una hora recorrer el Km que les separaba hasta la zona donde habíamos quedado).
Subo el ritmo, pero me digo para qué??? así que retomo el ritmo de crucero de este final de carrera, e intento empaparme del ambiente de una ciudad de Boston volcada con su carrera, de una carrera diferente a todas las demás, y disfruto de Bolyston, de esa llegada tan particular y espectacular....

Antes de cruzar la meta, lanzo el dedo al cielo en mi particular homenaje a mi tío, y grito un va por tí Agustin¡¡



También me acuerdo de los que al año pasado sufrieron el atentado en este mismo sitio, y les dedico a ellos también esta carrera.....
Después beso ambos tirantes de la camiseta, donde llevo serigrafiado el nombre de mis hijos, beso el anillo y doy gracias de nuevo por poder haber corrido la Maratón más antigua del mundo¡¡

Al llegar, aunque el reloj ya marca 2:57, estoy contento muy contento. Intento guardar cada detalle en mi retina. Ya solo tengo prisa por llegar a la zona donde están Marta y los niños, no quiero que se preocupen...

Cuando enfilo la calle donde están esperándome, guardo en mi retina una imagen, la cual volví al día siguiente a capturar con mi cámara, quería guardarla para siempre......


Después una reparadora ducha, una buena hamburguesa y unas cuantas cervezas con la familia y amigos, para celebrar, si, para celebrar que había podido correr la Maratón de Boston.





El resultado no fue el esperado, quizás el cansancio acumulado debido a falta de horas de sueño durante los días previos a la carrera haya podido ser el factor determinante. Tampoco le he dado muchas vueltas, el trabajo de estos meses queda ahí, y si no es este otoño en Valencia o Málaga, será el próximo año, y sino pues nada seguiremos disfrutando del correr y del turismo, y si puede ser en familia mejor que mejor.

Esta carrera me ha dejado de manifiesto, que tal y como yo siempre he dicho, el mundo del running es como la vida misma. Hubo gente a la que falto tiempo para salir a la palestra para señalar de ridiculo mi actuación en Boston. Eso sin saber si me había lesionado, si al final había ido cámara de fotos en mano, o si había sucedido algo. La verdad es que no me imaginaba que AupaNacho levantara tanta expectación y que algunos me trataran de profesional
Los que esos días estaban conmigo, saben como me tomé el asunto, faltaría más¡¡¡
Que yo sepa de momento no he recibido ninguna beca de la federación, y que este viaje ha corrido de mi cuenta y no de los impuestos de los españoles, así que tachar de ridículo la carrera de un corredor popular habla  por si solo, de como entienden el running popular unos pocos..
A mí que se metan conmigo, no me importa, a mis 41 tacos estoy ya de vuelta, y estos comportamientos no me asombran. En el mundo del running como en la vida, tiene que haber de todo.
Lo que no estoy dispuesto a permitir, es que en este mi blogg, la que consideró mi casa, se insulte o se falte al respeto a nadie, y es por eso que he habilitado la moderación de comentarios. Que sea dicho de paso, nunca pensé que me fuera a hacer falta.....

Bueno pues después de este rollo, y para tranquilidad de aquellos que tan preocupados andaban tras mis andanzas en Boston, deciros que el viaje continuó bien. Las piernas recuperaron bien, y al dia siguiente me dió para subir los 254 escalones del bunker.




Seguimos una semana más por USA y Canada, pudimos sobrevolar las Cataratas del Niágara en helicóptero, visitar el Lago Ontario y las 1000 islas, Parque de Adiorandack y Salem.


Como os podéis imaginar, solo un tonto podría estar ni un solo minuto triste después de haber podido disfrutar de un viaje a si junto a su familia.




Ahora es tiempo de celebrar y descansar. Celebraciones que culminaran hoy con la barbacoa americana que vamos a hacer en Pedro Bernardo, junto a los míos, junto a aquellos que me conocen y saben como AuPaNaCHo sabe disfrutar de esta vida.....

Después volveremos poco a poco a los entrenamientos, alternándolo con la piscina y bici. AupaNaCHo volverá entrenar duro, no porque este obsesionado con las marcas ni porque tenga que demostrar nada a nadie, sino porque disfruta con lo que hace, y espero que siga así por mucho tiempo.....

Gracias de nuevo, MaRTa, MaRio y GuiLLe por dejar que PaPá haya podido cumplir otro sueño......