martes, 7 de octubre de 2014

oKToBeRFeST, uNa CiTa oBLiGaDa Si eReS aMaNTe De La CeRVeZa¡¡¡

La Oktoberfest al igual que un Major en el mundo de los maratones, es un viaje que hay que organizar con tiempo. Los 6,3 millones de visitantes que por ejemplo ha tenido este año, hace que, poco o nada pueda ser dejado a la improvisación.



Este año, la presentaban pintada la ocasión para volver a la Feria. Mi hermano el pequeño cumplía 40 tacos, y al igual que sus dos hermanos que le preceden, es un gran cervecero.

Aunque lo teníamos más o menos seguro, fue allá por el mes de Enero cuando vimos que había que decidirse, y nos pusimos manos a la obra. Vuelo en Aireuropa por 140 euros y hotel en las afueras por 214 euros 2 noches. Por aquellos entonces cogimos las últimas tres habitaciones que quedaban¡¡¡ y con los precios en el centro disparados no¡¡ lo siguiente¡¡¡¡¡¡ rondaban entre los 300 y 500 euros la noche¡¡¡
Al final se unieron a la expedición, mi gran amigo Jaime, mi prima Natalia y su marido Norman, y como no, MaRTa, que hizo falta más bien poco para convencerla una vez se enteró que Natalia era de la partida....

Al igual que las maratones, parece que la fecha nunca llega, pero termina llegando muy rápido, y es que la vida pasa demasiado deprisa....

Así que el pasado día 27 de Septiembre, nos embarcamos en vuelo de Aireuropa de las 7:20 A.M, perfecto para disfrutar de todo el Sábado por Munich.

Por mi experiencia del 2010, sabía que es imposible acceder a ninguna de las ""tents"" ese día. Todo está reservado y es una pérdida de tiempo acercarse hasta las carpas, ya que lo único que conseguirás es que los porteros de dichas carpas muestren su malhumor, y lleguen a ser un poco groseros, así que fuimos directos al hotel, y de ahí a MarienPlatz, centro neurálgico de la ciudad.

Nos hospedamos en el Ibis Budget Garching, que aunque se encuentra cerca del aeropuerto, no tiene conexión directa en transporte público, con lo que cogimos un transfer por 45 euros Aeropuerto - Hotel.
El Hotel bastante bien. Como se suele decir en estos casos recién renovado y limpio.
Después desde el Hotel, tren directo (U6) hasta el centro. El billete para 5 personas para todo el día 15 euros¡¡¡¡¡ y en 25 minutos estas en Marienplatz, sin ningún transbordo¡¡¡

El Sábado lo dedicamos, en primer lugar a zamparnos unas salchichas que desde el desayuno ya tocaba¡¡¡




De ahí, pues eso, a lo que habíamos venido, a probar la cerveza Babiera. Siendo previsor y teniendo en cuenta la cantidad de gente que se mueve por Munich en estas fechas, teníamos reservada mesa para 7 en el Bierhalle de Augustiner.

Mientras esperábamos a los primos que venían en el vuelo de iberia, dimos cuenta de nuestros primeros litros de cerveza,. y es que allí las cervezas se cuentan por litros, no por botellines y esas menudeces...



Una vez todos juntos, nuestro segundo litro y a brindar se ha dicho¡¡¡




Y pedimos de comer, Codillo y Salchichas, como no¡¡¡¡


y después bebimos más cervezas. Primero las trajo la Camera rubia


y después los trajo la prima Natalia...


y luego nos hicimos amigos de unos simpáticos alemanes, y Helmut  nos invitó a un chupito de orujo de cuyo nombre no quiero acordarme, y nuestra camarera acabó el turno, y se hizo unas fotos con la familia y los alemanes Helmut y Linda


y decidimos tomar la última o la penúltima, esta vez servidas por una morena impresionante¡¡¡¡¡



y sobre las 6 decidimos que era hora de tomar café, y allí que fuimos junto con Helmut y Linda.....

y después,  pues nada, otras cervecillas, esta vez de medio litro en un Biergarten con unas salchichas y unos quesos que compramos en un puesto del mercadillo que hay en frente del Biergarten.



y después de otro par de jarras, ya cuando cayó la noche nos fuimos al Hotel que al día siguiente esperaba un duro día¡¡¡



El Domingo había de ser el día grande, el día D. El ambiente que hay en Munich es impresionante durante esos días, pero el verdadero espiritu de la Oktoberfest se respira en el Theresienwiesse.En las dos ocasiones que he estado yo en la Oktober, me ha dado la sensación de que el Domingo las puertas no cierran en todo el día, aunque está a tope, la gente entra y sale sin problema. Eso sí encontrar mesa para un grupo numeroso puede ser otra historia, aunque imagino que no habrá problema.
No obstante nos presentamos en Theresienwiess a eso de las 10:30 A.M y rapidito para la carpa de Paulaner, no fuera a ser que nos quedaramos sin entrar¡¡¡¡ De allí salimos a las 22:30, es lo que tiene no fumar que no salimos ni para el cigarrito¡¡¡





Fueron 12 horas, vamos lo que viene siendo una ultra. El primer Mass como lo llaman allí, hay que reconocer que se hace duro, pero una vez has empezado, la cerveza va entrando a buen ritmo¡¡¡¡

Después la cosa transcurrió tranquila hasta que hizo acto de presencia la banda de música, y la cosa se fue entonando poco a poco. Para aquel entonces, las 12:15 ya teníamos nuestro segundo mass entre las manos, lolololololo








Después hubo que comer un poco. Nos hicimos con unos pollos a la brasa que estaban de muerte y como no, de unas Bratwurst de la tierra.

La cosa sigue transcurriendo entre litro y litro, y poco a poco la fiesta se va entonando, hasta que la gente ya abandona su banco para directamente, beber, brindar y bailar sobre ellos. La fiesta se ha desatado¡¡¡¡ Desde aquí hasta que el cuerpo aguante o bien veas que tu límite está cerca, esa es la hora en que hay que recogerse.



Es curioso ver como en una carpa donde se congregan unas 8500 personas, y todas se encuentran bebiendo cerveza en cantidades industriales, no hay ningun altercado ni nada que se le parezca. Si bien es cierto que la gente de seguridad está al acecho por si alguno se descarría...

y la tarde os podéis imaginar como transcurrió, entre litros de cerveza, y exaltación de la amistad. Si la gente siempre está diciendo que el running es la leche, por su camaradería, el mundo de la cerveza, no es muy distinto, jejejeje.



Dar las gracias a nuestro pequeño grupo: a Julia y a MArco, el hombre de la llave inglesa patentada para beber cerveza, a su amiga ""la de la muñequera"",  que al principio parecían bordes, pero que al final brindaron y bailaron como si nos conociéramos de toda la vida. Esa gente venida desde New Zealand para vivir la Oktoberfest, ese Jesulín Cordobés afincado en Munich, esos texanos amigos de Willy, a Zanahorio y su novia, a los parisinos que sumaban su cuarta presencia, a la Petri por su cerveza fresca, en definitiva a esas 200 personas que conformaban nuestro pèqueño grupo de gente dentro de esa multitud de 8500 personas, Gracias a todos por haber hecho de este día, un día para el recuerdo¡¡¡¡



video


Resumiendo, que se me saltan las lágrimas, una jornada memorable, y que, quedará guardada en las retinas de los 7 que allí estuvimos. Si para mi ya fue una pasada estar con Marta allí en 2010, repetir la experiencia junto con mis hermanos ha sido la leche, y si a eso le unimos la siempre garata compañía de Norman y Natalia, y la de mi gran Amigo Willy, el fin de semana fue perfectoooo¡¡¡

El Lunes, lo dedicamos a pasear un poco por Munich. Como no visitamos la famosa  cervecería Hofbraüs, frecuentada en sus días por Hitler. Es visita obligada y bien merece una visita, tanto el ""local"" por llamarlo de alguna manera y como no su cerveza y comida.




 Y después a nuestro parquecito a despedirnos del puesto de quesos y a comernos las últimas salchichas, acompañadas de unas Pilsen esta vez de medio litro....

Curioso método, izqda medio litro, dcha litro, coges las que quieres y después a pagar¡¡




Un poco de queso, unas salchichas y unas cerves...

Y como parece que nos quedamos con sed, nos tomamos la última en el aeropuerto


En el aeropuerto aprovechando hasta el último momento¡¡¡


y no digo que no vuelva¡¡¡¡